Manuel Bauer en el rodaje de Vida Férrea

Entrevista con Manuel Bauer

Manuel Bauer: “La inspiración de Vida Férrea fue la propia ruta, desde la Pampa de Junín, por donde no pasa ni un alma, hasta Lima o el Callao plagadas de gente y bullicio.”

Vida férrea es un viaje nostálgico y sentimental en ferrocarril desde la cumbre más alta del Perú hasta la orilla del Pacífico, ¿cuánto hay de proyecto personal  y cómo fue concebido? 

Vida Férrea parte de un encargo, una amiga de mi hermana trabajaba asesorando a la empresa ferroviaria concesionaria del tren, y se le ocurrió hacer algo audiovisual respecto a la ruta turística del ferrocarril que va de Lima a Huancayo. Así que lo hicimos. Pero también sentí curiosidad por hacer la ruta de carga a Cerro de Pasco, donde ya no iba en un vagón turístico sino en la locomotora al lado del maquinista. Y desde la cabina descubrí un universo muy cinematográfico, además de algunas ciudades de la sierra central del Perú donde había estado sólo de paso. Y en estos viajes fui conociendo a Manuel, Betty, Fernando, Federico o Víctor, y allí le dije a Rocío, la amiga de mi hermana, que había buenas historias en un entorno perfecto y muy potente cinematográficamente hablando para hacer un documental. A partir de allí ya pasó a ser un proyecto enteramente personal, con el que me fui obsesionando año tras año

La galería de personajes retratados conforma un universo paralelo al trayecto del tren, ¿qué importancia tienen sus vivencias en la narración del relato? 

Podría haber sido una película sólo del ferrocarril y las cuadrillas que trabajan en él, pero me interesaba también lo que pasaba en esos lugares cuando el tren partía. Son personas que comparten una vía férrea, cuyas realidades varían según la ciudad donde viven pero al mismo tiempo tienen algunas cosas en común, como que todos son muy trabajadores, algunos incluso han seguido trabajando después de jubilados. Y luego ha coincidido que sus vidas reflejan en cada punto el trayecto del mineral de la montaña al mar.

Manuel Bauer durante el rodaje de Vida Férrea (Steel Life)

Manuel Bauer y parte de su equipo durante el rodaje de Vida Férrea (Steel Life)

Manuel en Cerro de Pasco por culpa de la altura y la enfermedad que desarrollan los hombres de Cerro a partir de los 40, ha ido perdiendo vínculos sociales poco a poco hasta quedarse solo, así como su ciudad ha ido cediendo los minerales de su subsuelo hasta quedarse prácticamente hueca y vacía. Betty vive en La Oroya donde hay una gran refinería que transforma las rocas en lingotes o polvo, como ella ha ido transformando la conducta de las personas de la ciudad para que sean más conscientes de llevar una buena alimentación y hábitos de limpieza para reducir el efecto del plomo en el organismo de los niños. Luego Fernando, que es una persona que vive comprometida con su trabajo y que no para casi a descansar, como el ferrocarril en Chosica, la estación más grande con mucho ajetreo de trenes que suben y bajan por los Andes. Federico, me ayuda a contar la vida del migrante en Lima, las dificultades de llevar proyectos a cabo, como el propio estado peruano que posterga muchas cosas, pero al mismo tiempo hay una inercia que lo arrastra. Por último, Víctor y su pasado de futbolista de éxito, al que pudo sacar mayor provecho; le pasa lo mismo al país, que extrae los minerales de la montaña y se embarcan en un buque sin reinvertir en otras industrias que sirvan de alternativa al extractivismo.

Los personajes cobran voz y son el hilo conductor de la película, ¿la voz en off es un recurso excesivamente manido en el cine documental? 

Depende lo que considera uno voz en off ¿Cuándo habla el director o la directora tipo Herzog o Guzmán? ¿Están dando una visión del tema de la película, está narrando algún hecho histórico, o es más un uso como diario y pensamientos sobre una historia autorreferencial? ¿Cuándo hablan los personajes? En fin, es una herramienta muy amplia con muchos matices, igual por eso puede parecer que se abusa de ella si te aproximas con poca frecuencia al cine de no ficción. En este caso más que una cuestión de forma fue una opción práctica. Al tener tantos personajes me ayudaba a poder ahorrar tiempo en pantalla para mostrar cosas mientras contaba información sobre ellos y sus ciudades, en vez del típico talking head (con el riesgo de perder momentos muy emotivos que al verlos en imagen se potencian). Además, el rodaje fue como un viaje por la Sierra Central y nuestra capacidad de almacenaje en discos duros era limitada, no podíamos ir y venir a Lima, así que decidí hacer las entrevistas sólo en sonido porque si las hacía en video nos íbamos a quedar sin espacio en los discos para poder continuar el viaje.

El film está concebido a la manera de una road movie, con una gran secuencia central como homenaje al trabajo de los operarios, ¿qué dificultades entrañó esta parte del rodaje?

Por un lado, es difícil desplazarse por la Carretera Central. Está colapsada, hay mucho tráfico pesado en una autopista de tan sólo dos carriles, uno de ida y otro de vuelta con un precipicio a un lado y la montaña al otro. Sólo el 2016, año en que rodamos, hubo cerca de 600 accidentes en esa carretera, que involucran por lo general autobuses y camiones. Y luego está el tren de carga, que si bien trabaja todo el año sin parar, no tiene horarios establecidos, y parten de la estación una vez que han llenado los vagones con minerales, y eso varía mucho entre ciudades y estaciones. Entonces planificar un rodaje muy ajustado era una ilusión, y había que tener mucha paciencia y saber esperar, pero que es algo común en el cine documental en general. En algún caso tuvimos que esperar días para montarnos en el tren, porque no todas las rutas tienen un flujo de carga muy alto. Felizmente el equipo de rodaje fue muy paciente.

SUMARIO

Planificar el rodaje era una ilusión, había que tener mucha paciencia y saber esperar… en algún caso tuvimos que esperar días para montarnos en el tren.

¿Puedes contarnos algo del equipo que te acompañó en la realización?

Rodaje de Vida Férrea (Steel Life)

El equipo de Vida Férrea (Steel Life) caminando por las vías

Eramos un equipo pequeño, 8 en total, aunque para muchos documentales eso es mucha gente; y viajábamos todos en la misma furgoneta. Felizmente nos integramos bien durante el viaje y el rodaje. Éramos Sandra Yépez la productora, Illari Orccottoma, coordinadora de producción, José Luis Salomón como director de fotografía, Alexis Yanavilca como su ayudante, Karina Cáceres de ayudante de dirección y Orlando Machuca el conductor. Si bien a la mayoría no los conocía previamente, mantuvieron siempre una buena actitud a pesar de estar en ciudades a mucha altura, en alguna, como Cerro de Pasco, con mucho frío en hoteles que no tenían calefacción. Nos dejaban la típica bolsita de goma de agua caliente que cumplía su función, al menos cuando te metías a la cama. Tengo que agradecer que estuvieron en todo momento a favor de la película aportando además ideas y soluciones.

SUMARIO
En Cerro de Pasco hacía mucho frío, dormíamos en hoteles sin calefacción, donde nos dejaban la típica bolsita de goma de agua caliente que cumplía su función, al menos cuando te metías a la cama.

La fotografía cobra relevancia a través del paisaje, primero desértico y árido, y luego dulcificado en la bajada al océano, ¿cuáles son sus fuentes de inspiración? 

La inspiración fue la propia ruta, cómo ésta va variando constantemente. Es algo que tuvimos claro desde el principio, el aporte cinematográfico de los espacios en esa ruta, desde la Pampa de Junín, por donde no pasa ni un alma, hasta Ate, Lima o el Callao plagadas de gente, tráfico de coches y bullicio. Y eso sumado a las diferentes alturas de la ruta nos dieron un marco cinematográfico único.

¿Cuáles son tus referentes en el cine documental? ¿Algunas películas que tengan especial relevancia para Vida Férrea?

Así en general de clásicos me gusta mucho Herzog o Patricio Guzmán, y de realizadoras más recientes me gusta Maite Alberdi o Tatiana Huezo; de hecho, el recurso a entrevistas sólo en sonido es una influencia de las dos primeras películas de Tatiana, El lugar más pequeño y La tempestad. Y para Vida Férrea me inspiró mucho “Way South” de Van der Keuken que es una road movie también que va dejando a los personajes atrás; y por supuesto vi “RR” de James Benning que son como 3 horas de planos muy largos consecutivos de trenes de carga en Estados Unidos.

¿Cómo ha sido el tránsito de pasar de editor a director? ¿Crees qué tu experiencia previa te ayudó en el momento de dirigir?

Por un lado, ha hecho que el proceso de sacar adelante la película haya sido más largo, porque no podía descuidar el oficio de editor/montador, ya que es lo que me da de comer, así que tuve que llevar a cabo ambas funciones en paralelo. Como editor se aprende mucho de narrativa cinematográfica, de cómo contar con imágenes, además he montado varios documentales; y la edición es prácticamente la escritura de guión de las películas de no ficción. Entonces te ayuda a llegar a rodaje con ideas más claras de los tipos de planos que quieres y cubrirte bien para tener material suficiente para montar bien una secuencia. En ese sentido, pues sí ayudó. Lo que no ayuda es que como editor pasas mucho tiempo solo, o con otra persona que es el director o directora y no controlas la dinámica de un set de rodaje con mucha gente. Así que sí supuso un reto al inicio manejar un equipo de rodaje, aunque fueran pocos, pero como dije antes felizmente se formó un grupo muy bueno, creo que el hecho que viajáramos juntos tantos días ayudó a que las cosas fluyeran naturalmente.

SUMARIO

El transito de editor a director es complejo. Manejar un equipo de rodaje supone un reto, aunque creo que el hecho que viajáramos juntos tantos días ayudó a que las cosas fluyeran naturalmente.

El camino de una película suele ser largo, desde la concepción hasta el estreno, sobre todo en la parte de financiación ¿Cómo fue el recorrido de Vida Férrea a lo largo de los años?

Pues ha sido un proceso muy lento desde que surgió la primera idea. En 2010 me presenté al Curso de Desarrollo de Proyectos Iberoamericanos aquí en Madrid y fui seleccionado. Eso ya te empieza a abrir algunas puertas, y el 2011 fui seleccionado para los encuentros de coproducción del Festival de Cine de Guadalajara y los pitch forums de Doc Montevideo y Miradas Doc, y por último a finales de ese año recibimos el fondo de Ibermedia para desarrollo. Luego el 2013 obtuvimos el fondo de desarrollo de DAFO. Estos fondos ayudaron a la investigación de la película. El problema con el cine documental es que mucho de ese dinero se va a rodar, ya que a diferencia de la ficción, los fondos de producción de documental quieren ver material previo al rodaje definitivo del mismo. Ya luego en 2014 ganamos el premio de producción de DAFO y en 2016 el de Coproducción de Ibermedia. Aunque ambos fondos no sumaban nuestro presupuesto decidimos rodar ese mismo año, porque estos fondos tienen plazos de finalización y el de DAFO eran dos años, lo que nos dejó un presupuesto casi nulo para el montaje y la postproducción, lo cual estiró mucho los procesos finales hasta finales del 2021 que por fin hemos terminado la película. En el camino nos presentamos a muchos fondos europeos y americanos, en algunos llegamos a la última ronda pero no conseguimos el dinero finalmente. Y aunque los rechazos son decepcionantes, los deadlines de los fondos y mercados te sirven de excusa para seguir avanzando con el proyecto, mejorar el dossier, el reel. Y además aprendes para los siguientes proyectos, y cuando estás listo para presentarse a qué o cuando está muy verde.

¿Es más difícil hacer cine documental en Europa o en América? 

Yo creo que es igual de difícil, depende del país. Por ejemplo, en Europa del norte hay mucho interés por el documental y hay varios fondos, pero para proyectos de países en vías de desarrollo, entonces países del sur de Europa, como España, donde el documental no tiene tanto respaldo, pierden esa oportunidad. Y en Latinoamérica: México, Chile o Colombia tienen también buenas ayudas nacionales, que igual son más atractivas que las que ofrece España o Italia a sus documentalistas, aunque en estos países además de los fondos nacionales existen fondos regionales que podrían completar un presupuesto, pero por ejemplo en Andalucía hay la intención por parte de la Junta de quitar los documentales de creación de las ayudas públicas y sólo dejar los de difusión cultural, que siempre serán más fáciles de financiar por otra vía. En fin, que es complejo en ambos lugares hacer un documental, sobretodo si no está revestido del corsé del reportaje o la denuncia social.

SUMARIO

Es difícil y complejo poder realizar un documental tanto en Europa como en América, sobre todo si no está revestido del corsé del reportaje o la denuncia social.

Muchas veces estas películas de no ficción son vehículos de denuncia social, ¿es este el caso? ¿Deben seguir siéndolo? 

Momento del rodaje de Vida Férrea

Momento del rodaje de Vida Férrea

Yo creo que la denuncia social está tanto en películas de ficción como de no ficción. Las películas de León de Aranoa o Ken Loach son ficciones que recurren a la denuncia social. También hay muchas películas de no ficción que no recurren a la denuncia social y se centran más en la vida de alguien y no hablo de un biopic de alguien conocido, sino alguien anónimo cuya vida o personalidad pueda resultar atractiva e interesante para una audiencia amplia, incluso desde una perspectiva autorreferencial. Creo que el documental se está quitando poco a poco ese corsé que hablaba antes de denuncia social o del retrato etnográfico de la época de Flaherty. En el caso de Vida Férrea no quisimos caer en el maniqueísmo de lo bueno y lo malo, más bien mostrar las cosas desde una perspectiva más contemplativa, poner diferentes puntos de vista y que con esa información el público tome una posición o idea. En todo caso yo no creo en blanco o negro, bueno o malo, prefiero ver los matices de gris que puedo encontrar en algo.

SUMARIO

En el caso de Vida Férrea no quisimos caer en el maniqueísmo de lo bueno y lo malo, ofrece una perspectiva más contemplativa con distintos puntos de vista para que el público tome su propia posición o idea.

¿Qué opina de la situación actual del cine documental? 

Yo creo que el cine de ficción está teniendo un crecimiento muy bueno, y que está empezando a ofrecer un abanico de géneros tan amplio como la ficción. Aunque aún no tiene las mismas oportunidades de entrar en una sala de cine, por lo menos aquí     en España o en Latinoamérica, aunque cada vez hay más esfuerzos porque suceda. Claro que ahora en general las salas están dejando de ser atractivas para la audiencia, así que igual está llegando tarde a la fiesta.

El documental es un género que se ha revitalizado con plataformas como Netflix, Amazon o HBO que se han convertido en su principal fuente de financiación, ¿qué opina de esta tendencia?

Por un lado, me parece bien, todo lo que ayude no sólo a que una historia se lleve a          cabo sino también a que haya una audiencia que la reciba me parece fenomenal. Y mientras más gente pueda ver esa historia mejor. Pero también tengo esta parte romántica-snob de disfrutar de una película, sea ficción o no ficción en una sala de cine, a oscuras, con una pantalla grande, en silencio. Imagino que será lo mismo que con el cine de ficción, habrá películas que a la gente le dará igual verlas en la sala de su casa o en el cine, pero algunas otras que sí van a preferir verlas en un cine. O eso quiero creer. Yo hasta ahora no he visto Vida Férrea en una sala de cine, y me muero de ganas, porque hemos cuidado muchos detalles de la imagen y el sonido para que la experiencia en una sala sea más potente que si lo ves en una tele. Pero también soy consciente que a través de una plataforma llegaría a mucha más gente.

¿Cuáles son tus expectativas de la presentación de Vida Férrea en las ciudades del Perú que verán por primera vez la película?

Pues me da mucha alegría que la película empiece por ciudades del interior del país. Es la primera vez que una película peruana se estrena a nivel nacional en Cerro de Pasco, siempre suele ser Lima, la capital, donde esto sucede. Y luego seguirá un recorrido interesante por el resto del país. Y aunque la película suceda en una zona específica de la Sierra Central del Perú espero que en otras regiones pueda ser acogida con igual interés y que tenga la suerte de que lo que cuenta Vida Férrea conecte un poco con sus vidas y la disfruten.

La película ha sido seleccionada para competir en Visions du Réel, uno de los principales festivales de cine documental que se celebrará en Nyon en abril, ¿qué supone esta noticia para su director? ¿qué expectativas tiene? 

Es una gran noticia. Visions du Réel es un gran festival donde arrancar la vida de una película documental, así que me dio mucha alegría cuando me dijeron que Vida Férrea estaba seleccionada en la competición internacional del festival. Es un gran espaldarazo para la película y además es un festival con un mercado muy grande donde conectar con profesionales del mundo del cine de no ficción que pueden ayudar a que Vida Férrea consiga tener un recorrido muy largo y llegue al mayor público posible, que finalmente es lo que más nos interesa, después de tantos años empujando este tren que la película se vea y mucho.

¿Cuáles son los siguientes proyectos en los que está trabajando? 

Pues de momento están en fases muy incipientes de desarrollo. Tengo en mente dos proyectos de no ficción, uno aquí en España y otro en Perú, y luego otro de ficción del cual espero escribir el guión a lo largo de este año, aunque la vida de editor absorbe mucho de mi tiempo en general, así que hay que buscar los huecos para llevarlos a cabo. Eso sí, tengo claro que quiero enfocarme en algo sencillo, sin muchas complejidades de producción de momento, así que probablemente empezaré por el proyecto documental en España.

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